Muchos problemas con el SAT no se originan por evasión fiscal, sino por errores administrativos que pueden prevenirse con una adecuada gestión.
Errores frecuentes
- Presentar declaraciones fuera de plazo
- Emitir CFDI con datos incorrectos.
- No conciliar ingresos y gastos.
- No conservar documentación soporte.
- Omitir declaraciones informativas.
- No revisar el buzón tributario
Consecuencias
- Multas.
- Requerimientos.
- Recargos.
- Cancelación del certificado de sello digital.
- Auditorías
Cómo prevenirlos
- Llevar controles administrativos.
- Revisar periódicamente la contabilidad.
- Automatizar procesos.
- Contar con asesoría especializada.
Conclusión
La prevención siempre resulta menos costosa que corregir un problema fiscal.